domingo, 21 de febrero de 2016

Lista de libros recomendados en neuroeducación


Spitzer, Manfred (2005). Aprendizaje: neurociencia y la escuela de la vida. Omega.
Aprendizaje Spitzer
Manfred Spitzer dirige la Clínica de Psiquiatría de la Universidad de Ulm y es un conocido divulgador científico en Alemania. En esta obra analiza con espíritu crítico las bases neurobiológicas del aprendizaje y sus implicaciones educativas. Constituye un tratado muy completo sobre el funcionamiento del cerebro en el que se examinan de forma exhaustiva  cuestiones relacionadas con el aprendizaje y factores que influyen en el mismo como la atención, las emociones o la motivación, el aprendizaje durante la vida y su relación con las diferentes disciplinas académicas o el aprendizaje de la convivencia como motor del desarrollo social. Es un libro extraordinario en el que se ensalza la figura del profesor:
“¡La persona del profesor es el instrumento didáctico más potente![…] Un maestro entusiasmado por su materia, que de vez en cuando elogia a los alumnos y que tal vez sea incluso capaz de mirarles con afecto, ése es el maestro que logra poner en marcha su sistema de gratificación” (p.194).
Mora, Francisco (2013). Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama. Alianza Editorial.
Neuroeducación Mora
Francisco Mora, catedrático de Fisiología Humana en la Universidad Complutense de Madrid, es un autor prolífico que ha escrito muchos libros sobre el cerebro humano. En esta obra expone los conocimientos que tenemos sobre el funcionamiento cerebral que son imprescindibles para mejorar la Educación, haciendo especial hincapié en la importancia de las emociones en el aprendizaje:
“La curiosidad, lo que es diferente y sobresale en el entorno, enciende la emoción. Y con ella, con la emoción, se abren las ventanas de la atención, foco necesario para la creación de conocimiento” (p. 73).
 De forma amena, Mora analiza una gran variedad de cuestiones como la intervención temprana, la importancia en el aprendizaje de las emociones, la atención, la memoria, el sueño, el desarrollo de la creatividad o los trastornos del aprendizaje. Y sugiere la necesidad del neuroeducador, un  nuevo profesional con los conocimientos adecuados sobre el cerebro que ayudaría a mejorar la labor docente de los profesores.
Tokuhama-Espinosa, Tracey (2011). Mind, brain, and education science: a comprehensive guide to the new brain-based teaching. W. W. Norton & Co.
Mind brain and education science Tokuhama
Podríamos decir que este libro es un resumen de la tesis doctoral de la autora sobre Neuroeducación en donde se han revisado más de dos mil artículos de investigación relacionados con la nueva disciplina. Tracey Tokuhama-Espinosa, profesora de la Universidad de San Francisco de Quito, establece una serie de principios básicos, analiza una gran cantidad de neuromitos y comenta las evidencias que favorecen la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Su extensa bibliografía garantiza poder profundizar en una disciplina defendida de forma entusiasta por la autora en esta y en otras obras recientes:
“Education has never had so many tools at its disposal to improve the teaching and learning processses” (p. 229).
Blakemore, Sarah-Jayne y Frith, Uta (2011). Cómo aprende el cerebro: las claves para la educación. Ariel.
Cómo aprende el cerebro Blakemore
Este libro está escrito por dos neurocientíficas prestigiosas que trabajan en el Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres. Abordan con rigor técnico el desarrollo del cerebro con la edad incidiendo en cómo aprendemos a hablar, leer, escribir o contar y los trastornos asociados a esos aprendizajes. En relación con esto último hay un análisis extenso sobre la plasticidad cerebral y su importancia como mecanismo compensatorio. Hay que destacar también un importante bloque dedicado a explicar las diferentes formas de aprendizaje y cómo funciona la memoria:
“Aprender de memoria es a todas luces útil para asimilar términos nuevos. Pero ¿qué hay de recordar la palabra correcta en el momento adecuado? El aprendizaje efectivo es algo más que atiborrar la cabeza de información. […] Lo que los alumnos necesitan son herramientas para acceder a la información almacenada” (p. 263).
Aunque las autoras están convencidas de la relevancia de las investigaciones sobre el cerebro en el terreno educativo, alertan sobre la necesidad de transmitir de forma adecuada estos conocimientos.
Forés, Anna y Ligioiz, Marta (2009). Descubrir la neurodidáctica: aprender desde, en y para la vida. UOC.Descubriendo la neurodidáctica Forés
Anna Forés, profesora de la Universidad de Barcelona y autora de muchos libros sobre Educación, junto a Marta Ligioiz, neurobióloga del comportamiento, han escrito un libro original que huye de formalismos y en el que nos proponen un original viaje hacia el descubrimiento de la Neurodidáctica. Inciden en la importancia de no asociar  exclusivamente la nueva disciplina  a  la adquisición de conocimientos académicos y sí considerar el aprender a “vivir”. En este sentido, adquiere especial relevancia la educación emocional y social  que prepara nuestro cerebro para aprender mejor y ser más felices. Sin olvidar el espíritu crítico y la apertura mental que requiere el aprendizaje:
“Para favorecer el aprendizaje, una actitud crítica, que cuestiona y busca respuestas, unidas a una flexibilidad y apertura, que observa y reflexiona ante todos los descubrimientos y datos que se presentan, sería un regalo de inestimable valor para la vida y la convivencia” (p. 75).
Sousa, David A. (2011). How the brain learns. Corwin.How the brain learn Sousa
Otro de los primeros divulgadores sobre Neuroeducación es el asesor internacional David A. Sousa que ha escrito ya muchos libros sobre esta disciplina. En la última edición de su obra más conocida traslada los descubrimientos neurocientíficos del laboratorio al aula. Propone muchas aplicaciones prácticas derivadas de los conocimientos que ya disponemos sobre cómo el cerebro procesa la información, la transfiere y la asimila y establece factores críticos en el diseño de las unidades didácticas. Es un fiel defensor de la inclusión de las disciplinas artísticas en el currículo:
“The arts play an important role in human development, enhancing the growth of cognitive, emotional, and psychomotor pathways” (p. 217).
Jensen, Eric (2004) Cerebro y aprendizaje: competencias e implicaciones educativas. Narcea.
Eric Jensen,  formador de profesores y miembro de la International Society of Neuroscience, ha escrito más de veinte libros, siendo uno de los propulsores iniciales en Estados Unidas de la Neuroeducación. En ésta, que es seguramente su obra más conocida, analiza la importancia de los entornos enriquecidos, el movimiento o la memoria en el aprendizaje, cómo captar la atención del alumno y motivarlo o la relevancia de las emociones en esos procesos. Propone numerosas sugerencias prácticas de aplicación en el aula e insiste en la necesidad de una enseñanza compatible con el cerebro para mejorar la sociedad:
“Los profesores que siguen resaltando los métodos de enseñanza unilaterales están infringiendo un principio importante de nuestro cerebro. Somos seres esencialmente sociales y nuestros cerebros crecen en un entorno social” (p. 133).
Ortiz, Tomás (2009). Neurociencia y educación. Alianza Edtorial.Neurociencia y Educación Ortiz
Tomás Ortiz, catedrático de  Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, analiza de forma sistemática cuestiones importantes relacionadas con el neurodesarrollo, la atención, la memoria, las emociones, el lenguaje o el cálculo buscando siempre aplicaciones en el campo de la educación. El autor incide en la importancia de las familias en la educación cerebral de sus hijos:
“La maduración del córtex prefrontal puede verse facilitada también si se consigue que el niño sea capaz de preguntar mucho y procurar que dé soluciones a diferentes problemas de la vida diaria” (p. 197).
Willis, Judy (2008). How your child learns best: brain-friendly strategies you can use to ignite your child’s learning and increase school success. Sourcebooks.
How your child learn best Willis
Judy Willis constituye un caso especial porque es una neuróloga reconvertida en profesora de educación primaria y secundaria que ha ejercido durante muchos años. Entre sus diferentes obras, destacamos ésta en la que analiza de forma exhaustiva cómo optimizar los procesos de enseñanza y aprendizaje, a través de las diferentes etapas educativas, de la lectura, las matemáticas, la ciencia o la historia. Expone muchísimas estrategias pedagógicas y ejemplos prácticos siempre justificados atendiendo a los conocimientos que disponemos sobre el funcionamiento cerebral:
“How your child’s brain responds to environmental sensory data determines what information gets his attention. Only selected information passes through his lower brain filter (called the reticular activating system, or RAS)” (p. 3).
Marina, José Antonio (2011). El cerebro infantil: la gran oportunidad. Ariel.
El reconocido filósofo, pedagogo y escritor José Antonio Marina está publicando una colección de libros sobre educación y aprendizaje. En la obra que hemos elegido el autor hace un recorrido por la arquitectura del cerebro y su manifiesta plasticidad y analiza aspectos cognitivos, emocionales y ejecutivos del mismo:
“El objetivo del cerebro es asegurar la supervivencia […] Para conseguirlo tiene una parte emocional, que impulsa y valora la información, una parte cognitiva, que capta y elabora información, y una parte ejecutiva que organiza y dirige la acción mediante planes y proyectos” (p. 44).
 Complementando las explicaciones teóricas con conversaciones con expertos sobre el tema, Marina permite introducir a padres y docentes en el apasionante mundo del funcionamiento cerebral.

Algunos mas 

1. Neurociencia Educativa. Mente, Cerebro Y Educación (Educación Hoy Estudios) Tapa blanda – 25 sep 2014

. 1. Neuroeducación ¿Cómo aprende el cerebro humano y cómo deberían enseñar los docentes?

Categoría: Educación y Pedagogía
Editorial: Ediciones de la U
Año de edición: 201

3. Neuroeducación. Educación para jóvenes bajo la lupa de María Montessori. Tapa blanda – 2015


5. Cómo aprende el cerebro: Las claves para la educación (Divulgación)

6. Mindfulness Para Enseñar Y Aprender (Nuevo mundo) Tapa blanda – 22 jun 2015



7. Investigación neuroeducativa: Neurociencia, educación y cerebro: de los contextos a la práctica. (AULA ABIERTA) Tapa blanda – 14 sep 2011

8. El nuevo mapa del cerebro (INTEGRAL GENERAL) Tapa dura – 13 sep 2001

de Rita Carter (Autor) 


Para saber más
Volvemos a recordar que esta lista es orientativa. En lengua española encontramos libros que, aunque no son específicos de la disciplina, sí que hacen un intento por acercarse  a la misma sugiriendo aplicaciones prácticas para mejorar el aprendizaje (Morgado, 2014); hay otros que por su temática analizada tienen muchas implicaciones pedagógicas (Davidson y Begley, 2012),  e incluso hay alguno que no aparece en la lista por ser algo más técnico (Howard-Jones, 2011). Y, por supuesto, en lengua inglesa, encontramos una gran diversidad de obras, algunas que utilizan un lenguaje algo más específico escritas por investigadores reconocidos (por ejemplo: Posner y Rothbart, 2007 o Geake, 2009) u otras más cercanas al gran público (por ejemplo: Medina, 2009 o Hardiman, 2012). Sea como fuere, lo cierto es que creemos sinceramente que en el futuro  la Educación deberá considerar todos los conocimientos que vamos adquiriendo sobre el funcionamiento cerebral. Es por ello que  en el 2015 Escuela con Cerebro seguirá contribuyendo de forma modesta a la divulgación de la Neuroeducación  a través de sus investigaciones y publicaciones en el blog, escribiendo artículos en diversas revistas o realizando seminarios y cursos de formación para el profesorado. Junto a esto, estamos preparando la publicación de algún libro que pondrá un énfasis específico en lo que creemos que es lo más importante: las implicaciones educativas en el aula.
Miremos pues el futuro con entusiasmo y esperanza porque, al fin y al cabo,  el cerebro humano anhela la novedad y necesita retos continuos para mantenerse activo. Desde Escuela con Cerebro os agradecemos vuestra fidelidad este año 2014 y os deseamos un feliz 2015 lleno de retos y novedades.
Jesús C. Guillén
Referencias:
Davidson, Richard y Begley, Sharon (2012). El perfil emocional de tu cerebro. Destino.
Howard Jones P. (2011). Investigación neuroeducativa. Neurociencia, educación y cerebro: de los contextos a la práctica. Madrid, La Muralla.
Geake, John G. (2009). The brain at school: educational neuroscience in the classroom.McGrawHill.
Hardiman, Mariale (2012). The brain-targeted teaching model for 21 st-century schools. Corwin.
Medina, John (2009). Brain rules: 12 Principles for surviving and thriving at work, home and school. Pear Press.
Morgado, Ignacio (2014). Aprender, recordar y olvidar. Claves cerebrales de la memoria y la educación. Ariel.
Posner, Michael I. y Rothbart, Mary K. (2007). Educating the human brain. American Psychological Association.








jueves, 3 de diciembre de 2015

Juegos Mentales (CogniFit)


Hay una gran diferencia entre los juegos que no están entrenando activamente su mente y los juegos mentales científicamente diseñados para mejorar capacidades cognitivas específicas. Sólo estos últimos proporcionan un entrenamiento efectivo del cerebro.

Los diferentes juegos de CogniFit están científicamente validados a través de investigaciones realizadas por expertos y publicadas de forma independiente. Puedes estar seguro de que, mientras estás jugando, tu cerebro está realmente mejorando.
Los juegos mentales de CogniFit son simples, eficaces y divertidos. Cada usuario puede entrenar por su cuenta o retar a los demás. Podrás obtener una gran cantidad de información acerca de la cognición y la salud general de tu cerebro.

 La tecnología CogniFit se asegurará de adaptar dinámicamente la dificultad de cada juego mental a tus necesidades cognitivas. El sistema también te dará recomendaciones basadas en los resultados y el progreso, y te hará saber cuál de tus habilidades cognitivas pueden necesitar más entrenamiento.
Con sólo 20 minutos de ejercicios mentales, 2 a 3 veces a la semana, podrás apreciar una notable mejora en las condiciones de tu mente. Además podrás ver tu evolución cognitiva y comparar tus resultados con el resto del mundo y la gente de tu edad.

Comienza a jugar hoy mismo y descubre tu salud cognitiva actual. Una mente más ágil te ayudará a disfrutar de una vida mejor.

Pulsa aquí para jugar 


domingo, 11 de octubre de 2015

¿Qué aporta la neurociencia a la educación?

Se hace necesario que en educación se reflejen los avances que nos aporta la ciencia, y actualmente son muchas las teorías y voces que nos hablan de la necesidad de poner juntas neurociencia y educación, no solo para poder a ayudar a mejorar el estudio sino además, para que nuestros métodos de enseñanza se adapten a las etapas del desarrollo evolutivo y a las diferencias individuales, partiendo de que para comprender el aprendizaje hemos de entender cómo funciona el cerebro,  puesto que todo proceso mental tiene lugar en un sustrato biológico.
De ahí se deriva la necesidad de un acercamiento a las neurociencias  desde la realidad del aula, y eso solo puede hacerse a través de la experiencia del profesorado, porque no todo el conocimiento que nos aporta esa ciencia tiene interés educativo.

3. Fundamentación y marco teórico en el que se sustenta la propuesta.


En los últimos 20 años la investigación acerca del cerebro ha avanzado de forma extraordinaria. En este período se han obtenido más hallazgos que en los siglos anteriores, conceptos como el de la neuroplasticidad, el desarrollo cerebral del niño y el adolescente, la neurogénesis durante toda la vida, la importancia del sueño para la memoria, etc. han supuesto un tremendo avance en el conocimiento. Sin embargo, respecto a la aplicación de las neurociencias en la educación, estamos en pañales y tratando de ponernos al día respecto a países más avanzados en este ámbito. (OCDE, 2002).
Parte del problema radica en que en la actualidad los resultados de las investigaciones científicas relacionadas con el estudio del cerebro rara vez tienen una consecuencia directa en el aula. La pedagogía y las políticas educativas se encuentran ajenas a los progresos de la ciencia, sin embargo, deberíamos incorporar el conocimiento que nos aporta la ciencia sobre el cerebro a una pedagogía y didáctica que nos permita aprender con todo nuestro potencial a lo largo de las diferentes etapas del desarrollo.
A pesar de eso, por muy increíble que parezca, no se incluye en nuestra formación el estudio de la herramienta que usamos al aprender,  el cerebro; de esa forma, difícilmente cualquier propuesta de innovación educativa tendrá éxito si no se tiene en cuenta la forma en que aprenden los estudiantes y por supuesto, al docente el propio docente.
En esta línea son numerosas las voces que hablan de la necesidad de la mayor formación del profesorado en el conocimiento del cerebro como uno de los pilares fundamentales de la educación, señalando las ventajas de que el docente entienda las particularidades del sistema nervioso y del cerebro para adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades específicas de cada persona, sus estilos de  aprendizaje, su actitud, el ambiente del aula, entre otros factores.
Según Gamo (2012)  combinar las ciencias cognitivas y las neurociencias con la educación, conlleva métodos educativos más eficaces, pero lo más relevante desde el punto de vista de la neuropsicología es la oportunidad que este conocimiento nos aporta sobre lo que debemos aprender y cómo aprenderlo, teniendo en cuenta la neuropsicología del cerebro en desarrollo. Por lo tanto, concluye que los objetivos pedagógicos y las didácticas deben modificarse y tener más en cuenta la activación de las diferentes funciones mentales para que realicen operaciones de más o menos complejidad.
Según Martín (2003) para comprender el aprendizaje hemos de entender en primer lugar las bases neuropsicológicas que lo sustentan, partiendo de que todo proceso mental tiene una base orgánica en el cerebro. El cerebro actúa como un gran receptor que permite que la información externa captada a través de los sentidos sea transmitida a las diferentes áreas cerebrales, donde es procesada e integrada de forma compleja; por lo tanto sugiere que nuestra forma de enseñar debería partir del conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro.

Campos (2010) hace referencia a la necesidad de conocer “las  bases del aprendizaje,  la memoria, las emociones, los sistemas sensoriales y motores, sistemas atencionales, motivación, ritmo sueño/vigilia, por mencionar algunas de ellas” como base para mejorar  las practicas docentes en el aula. Igualmente señala que no se trata de que esta nueva ciencia  aporte todo su conocimiento al docente, más bien se trata de que el docente use aquellos conocimientos que les resulten útiles

En  2011 se publica uno de los libros más interesantes  en este campo: Investigación neuroeducativa: neurociencia, educación y cerebro: de los contextos a la práctica. Que  defiende con rigurosidad científica  un nuevo campo de investigación: la Investigación Neuroeducativa.
En  2014 se publica: Neurociencia Educativa: Mente, cerebro y educación, se trata de una compilación de distintas perspectivas sobre cuestiones fundamentales de la neurociencia aplicadas a la enseñanza, escrita por autores americanos y prologado por José Antonio Marina.
En lo que están todos de acuerdo es en que para poder unir neurociencia y educación se requiere una alfabetización neurocientífica del profesorado, sin embargo,  no se trata de transformarnos  en pseudocientíficos sino de  proporcionarnos, de manera clara y efectiva, los fundamentos del funcionamiento cerebral y  conocer cómo este se relaciona con el aprendizaje desde la perspectiva de su aplicación real en el aula,
 Tal como opina Marina (2011) en su artículo La educación del cerebro,  combinar la pedagogía y las neurociencias con la educación, conlleva métodos educativos más eficaces, porque ahora sabemos que es muy importante tener en cuenta el papel trascendental del cerebro en los procesos de aprendizaje. Además en total acuerdo con sus palabras, el acercamiento entre ambos campos debe basarse en la práctica real en el aula, porque desde los conocimientos teóricos hasta su aplicación real hay mucha distancia.

4. Aportaciones de la neurociencia

Analicemos a muy grandes rasgos algunas de las aportaciones de la neuropsicología usamos  en nuestra labor como docentes:

1.      En primer lugar puede ayudarnos a comprender el marco general en que se da la educación, partiendo de que la plasticidad del cerebro humano es mayor de lo que creíamos y que como docentes podemos potenciarla si tenemos en cuenta el papel del cerebro en el aprendizaje. Para ello, hemos de entender en primer lugar las bases neuropsicológicas que lo sustentan, partiendo de que todo proceso mental tiene una base orgánica en el cerebro.
 El cerebro actúa como un gran receptor que permite que la información externa captada a través de los sentidos sea transmitida a las diferentes áreas cerebrales, donde es procesada e integrada de forma compleja; Para entender qué significa aprender hemos de partir de que todo aprendizaje implica un cambio en el cerebro y que los procesos mentales de raciocinio, planificación, comprensión, emociones, voluntad, imaginación,…y también la memoria se asientan en un sustrato físico: el cerebro.
La relación entre mente y cerebro, por lo tanto, es evidente. Por ejemplo, el que la memoria, se “aloje” en el cerebro implica que la fijación de los recuerdos tiene un sustrato biológico y más exactamente químico y eléctrico.
Por lo tanto, nuestra forma de enseñar debería partir del conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro. Y aunque como profesores no necesitamos un conocimiento profundo de su estructura y funcionamiento sí debemos conocer al menos los aspectos básicos y su relación con el aprendizaje.
2. En segundo lugar no podemos olvidar que cada cerebro tiene su propio ritmo de maduración, genéticamente determinado, pero en algunos casos la educación puede adelantarla o retrasarla. Por ejemplo, es bien sabido que la maduración de los lóbulos frontales es muy tardía, lo que suele usarse para justificar las conductas irresponsables de los adolescentes. Pero también puede ocurrir que una educación que mantiene a los adolescentes en un estado de irresponsabilidad, como es la nuestra, retrase la maduración de los lóbulos frontales.
3. En educación, como en otros campos todos los factores interactúan y no pueden ser aislados. En el aprendizaje no podemos aislar la influencia de cada variable, ya que es la interacción conjunta de todas ellas lo que condiciona el resultado. Para enseñar y por supuesto para aprender, por lo tanto, debemos partir de las diferencias individuales, y tener en cuenta desde una perspectiva global e integradora todas las variables que intervienen, contemplando tanto los aspectos cognitivos, afectivo-motivacionales, sociales, físicos, como las estrategias autorreguladoras del proceso de aprendizaje (lugar, tiempo, planificación…). Teniendo en cuenta, además, que para aprender se han de dar una serie de condiciones mínimas que favorezcan el aprendizaje partiendo de que todos somos diferentes y eso influye en la forma en que aprendemos.
4. Según las aportaciones del conductismo,  los seres humanos aprendemos de tres formas básicas, aprendemos dependiendo de las consecuencias que tengan nuestras conductas, aprendemos siguiendo instrucciones y por último lo hacemos imitando lo que hacen otros. Muchos de nuestros alumnos han aprendido a actuar de manera inconsciente con reacciones de miedo o rechazo ante las demandas escolares, por ello debemos crear un contexto en el que las emociones y experiencias positivas se asocien con el aprendizaje, cuidando tanto los refuerzos que usemos asociados a esas conductas como los modelos de aprendizaje que ofrezcamos.
5. Las teorías del aprendizaje desde una perspectiva neurocientífica, constituyen un nuevo paradigma en el ámbito educativo que permite reflexionar, analizar y explicar el comportamiento del cerebro humano como un órgano que aprende.
Todas estas teorías, están de acuerdo en que a pesar de que el cerebro está compuesto por hemisferios, áreas o cuadrantes, es decir, por componentes que cumplen funciones específicas, todas las partes interactúan de forma conjunta y que el hombre necesita de todo el cerebro para aprender de manera óptima y oportuna. Para integrar el desarrollo de todas las partes del cerebro debemos proporcionar actividades que desarrollen la lógica, la creatividad… y que proporcionen momentos específicos para cada aspecto.
6. El papel de la atención en el aprendizaje es fundamental. Atender es esencial para codificar y procesar información y, por lo tanto sin atención no hay aprendizaje.
En el sistema actual se prioriza la consecución de objetivos desentendiendo el procesamiento emocional y eso conduce a ansiedad y estrés, no solo en nuestros alumnos, sino también en nosotros mismos. Por ello en cada momento el objetivo debe ser maximizar la atención de nuestros alumnos optimizando sus recursos, potenciando la sensación de bienestar y seguridad en el aula a través de la empatía;  no cabe duda de que el aprendizaje será más efectivo si encuentran sentido a lo que están aprendiendo, para ello, el explicar no solo el contenido de nuestras materias sino los motivos por los que lo hacemos de una forma o de otra es una forma de dar sentido al aprendizaje.
La dispersión en la atención realizando varias tareas de forma simultánea, lo que conoce como "multitarea", lleva a un procesamiento de peor calidad.
Por el contrario, la atención plena nos enseña a ser más reflexivos, es decir a usar de manera consciente la metacogncición como fuente de conocimiento sobre uno mismo y el entorno. La función reflexiva ( mindfulness) incluye el autoconocimiento y la empatía en el programa educativo.
7. Aprendizaje y memoria son dos procesos íntimamente relacionados a través de los cuales los organismos interpretan la información proporcionada por los sentidos, la manejan y la elaboran y la recuperan; puede decirse, por lo tanto, que aprendizaje y memoria son fenómenos interdependientes porque aprender implica siempre alguna forma de adquisición información que provoca una modificación del estado de la memoria del sujeto.
8. La inteligencia
Gardner, hace un nuevo planteamiento de la inteligencia que va más allá de lo cognitivo. Él plantea la inteligencia como la "capacidad de resolver problemas o de crear productos que sean valiosos en uno o más ambientes culturales”. Sin embargo lo más significativo de su teoría consiste en distinguir ocho inteligencias diferentes e independientes, que pueden interactuar y potenciarse entre ellas.
Al definir la inteligencia como una capacidad, Gardner la convierte en una destreza que se puede desarrollar. No niega el componente genético. Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética y todos tenemos las ocho inteligencias en mayor o menor medida. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del medio ambiente, nuestras experiencias, la educación recibida, etc. Y ese es precisamente su valor en el ámbito escolar, como docentes tenemos una herramienta muy efectiva que nos permite tratar a cada alumno desde una perspectiva individual y desarrollar en el aula ese tipo de inteligencia tan útil no solo en el aula sino en todos los aspectos de nuestra vida: la inteligencia intrapersonal e interpersonal según Gardner o inteligencia emocional según Goleman.
9. El poder del lenguaje.
La PNL (Programación Neurolingüística) plantea un modelo de cómo funciona la mente y la percepción humana.
La PNL plantea el estudio de lo que percibimos a través de nuestros sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) y de cómo organizamos el mundo tal como lo percibimos a través de la filtración que hacen nuestros sentidos. Además, la PNL investiga los procesos mentales que hacen que transmitamos nuestra representación del mundo a través del uso que hacemos del lenguaje.
Por tanto, la PNL nos ofrece a los profesores herramientas para entender las distintas formas de aprender en el aula, también nos ayuda a  entender nuestro propio proceso mental y, por último,  a comunicarnos mejor de nuestros alumnos.
Pensamiento, comportamiento y lenguaje son las tres grandes áreas de trabajo de la PNL
10. Las NEES
Los profesores, necesitamos unos conocimientos mínimos sobre las necesidades especiales de mayor prevalencia en el aula, sin la pretensión de sustituir al especialista, pero con la intención de ser más eficaces en nuestra labor.
La ley en España propone la inclusión de los alumnos con necesidades educativas especiales en el aula normalizada y aunque ello aporta en términos generales muchas más ventajas que inconvenientes, no podemos negar que aún nos queda mucho mejorar en esta campo.
La inclusión de este tipo de alumnos en el aula ordinaria, tiene como objetivo que desarrollen mejor sus capacidades físicas, intelectuales así como sus habilidades, sociales partiendo de la interacción con personas diferentes, favoreciendo la integración social, la igualdad de oportunidades y una mayor aceptación de este colectivo por parte de la sociedad.
Todo ello, que en general supone un gran avance en educación, ha tenido una tremenda repercusión en nuestra labor docente, puesto que ahora debemos atender en nuestras aulas a alumnos de diferentes nacionalidades y tener en cuenta su cultura, costumbres e ideas, también debemos enseñar a alumnos con alguna discapacidad, con autismo o Asperger y por supuesto a alumnos hiperactivos, de altas capacidades, con problemas de comportamiento y un largo etc. Y todo ello debemos hacerlo en una mima aula, prestando atención a la vez a los estilos de aprendizaje, partiendo de que no todos aprendemos igual y del  desarrollo físico, ya que la maduración física y neurológica está en el base del aprendizaje y se espera de nosotros que estemos preparados para detectar, actuar y conseguir los resultados óptimos de nuestra docencia.
 Partiendo de que esa es la realidad de nuestras aulas, y de que la mayor parte del tiempo es el profesor ordinario el que  atiende a este tipo de alumnos en el mismo espacio físico y temporal, son numerosos autores los que se plantean la necesidad de proporcionar a los profesores una formación específica que les permita atender a los alumnos con alguna discapacidad, o necesidad especial de forma más operativa y no meramente asistencial (Esteve, 2003).
11. La creatividad.
No podemos olvidar el papel de la creatividad porque tal como dice Robinson, uno de los grandes defensores del papel de la creatividad en la sociedad actual opina, de forma constructiva, que en la escuela actual no se le da la importancia que se debería a la creatividad y probablemente sea así, y es que todo el sistema está basado en las habilidades académicas.
Para terminar reproducimos las palabras de José Antonio Marina en su artículo La Educación del Cerebro, que recogen el sentido global de nuestra propuesta:
 Tengo la convicción de que la colaboración entre neurociencia y pedagogía va a mejorar extraordinariamente nuestros sistemas educativos, dándoles mayor eficiencia y profundidad. …
…una teoría de la inteligencia que comience en la neurología y termine en la ética, y la educación es el banco de pruebas ideal para ella.



Neurociencia y educación . Para profesores



Planteamos una neuroeducación del profesorado,  basada,  no solo,  en sólidos fundamentos teóricos,  sino en la aplicación real en el aula, abordando de forma práctica los problemas que se nos plantean día a día en  nuestras aulas.

Para comprender el aprendizaje hemos de entender en primer lugar cómo funciona el cerebro, ya que todo proceso mental tiene lugar en un sustrato biológico. Ser capaces de explicar y comprender los procesos cerebrales que están en la base del aprendizaje (la memoria, la atención, las emociones, los sentimientos…), podría modificar las estrategias pedagógicas para adecuarlas a las características de la persona y sus necesidades específicas.

Actualmente son muchas las teorías y voces que nos hablan de la necesidad de poner juntas neurociencia y educación, no solo para poder a ayudar a mejorar el estudio sino además, para que nuestros métodos de enseñanza se adapten a las etapas del desarrollo evolutivo y a las diferencias individuales. Y aunque hay bastante escrito desde el punto de vista científico, sin embargo, hay pocas propuestas reales de profesores que demuestren que otra forma de enseñar es posible.

Nuestra propuesta  es presentar una breve introducción  a la neurociencia de una forma amena y  con ejemplos reales,  alejándonos  de tecnicismos no útiles en el aula, porque  no podemos olvidar que somos profesores y no neurocientíficos.


Convencidos de que se puede enseñar de otra manera si unimos neurociencia y pedagogía, nos proponemos compartir en este curso, de manera esencialmente práctica, las aportaciones que desde la pedagogía, la psicología clínica y la neuropsicología,  usamos  en nuestro quehacer diario como profesores, con ejemplos reales de cómo llevarlo a cabo en el aula.




En esta línea son numerosas las voces que hablan de la necesidad de la mayor formación del profesorado en el conocimiento del cerebro como uno de los pilares fundamentales de la educación, señalando las ventajas de que el docente entienda las particularidades del sistema nervioso y del cerebro para adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades específicas de cada persona, sus estilos de aprendizaje, su actitud, el ambiente del aula, entre otros factores.
Según Martín (2003) para comprender el aprendizaje hemos de entender en primer lugar las bases neuropsicológicas que lo sustentan, partiendo de que todo proceso mental tiene una base orgánica en el cerebro. El cerebro actúa como un gran receptor que permite que la información externa captada a través de los sentidos sea transmitida a las diferentes áreas cerebrales, donde es procesada e integrada de forma compleja; por lo tanto sugiere que nuestra forma de enseñar debería partir del conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro.

Campos (2010) hace referencia a la necesidad de conocer “las bases del aprendizaje, la memoria, las emociones, los sistemas sensoriales y motores, sistemas atencionales, motivación, ritmo sueño/vigilia, por mencionar algunas de ellas” como base para mejorarlas practicas docentes en el aula. Igualmente señala que no se trata de que esta nueva ciencia aporte todo su conocimiento al docente, más bien se trata de que el docente use aquellos conocimientos que les resulten útiles
Nieto (2011) señala la relevancia de las aportaciones de las neurociencias al aprendizaje y la enseñanza.
En 2011 se publica Investigación neuroeducativa: neurociencia, educación y cerebro: de los contextos a la práctica, que defiende con rigurosidad científica un nuevo campo de investigación: la Investigación Neuroeducativa.
Tal como opina Marina (2011) en su artículo La educación del cerebro, combinar la pedagogía y las neurociencias con la educación, conlleva métodos educativos más eficaces, porque ahora sabemos que es muy importante tener en cuenta el papel trascendental del cerebro en los procesos de aprendizaje.
Según Gamo (2012) combinar las ciencias cognitivas y las neurociencias con la educación, conlleva métodos educativos más eficaces, pero lo más relevante desde el punto de vista de la neuropsicología es la oportunidad que este conocimiento nos aporta sobre lo que debemos aprender y cómo aprenderlo, teniendo en cuenta la neuropsicología del cerebro en desarrollo. Por lo tanto, concluye que los objetivos pedagógicos y las didácticas deben modificarse y tener más en cuenta la activación de las diferentes funciones mentales para que realicen operaciones de más o menos complejidad.
En la misma línea, Mora (2013) apunta la necesidad de la neuroeducación en el aula. En2014 se publica: Neurociencia Educativa: Mente, cerebro y educación, se trata de una compilación de distintas perspectivas sobre cuestiones fundamentales de la neurociencia aplicadas a la enseñanza, escrita por autores americanos y prologado por José Antonio Marina.

En lo que están todos de acuerdo es en que para poder unir neurociencia y educación se requiere una alfabetización neurocientífica del profesorado, sin embargo, no se trata de transformarnos en pseudocientíficos sino de proporcionarnos, de manera clara y efectiva, los fundamentos del funcionamiento cerebral y conocer cómo este se relaciona con el aprendizaje desde la perspectiva de su aplicación real en el aula. Según J.A. Mariana, el acercamiento entre ambos campos debe basarse en la práctica real en el aula, porque desde los conocimientos teóricos hasta su aplicación real hay mucha distancia.
      Todos los modelos educativos aportan algo útil a la educación, independientemente de que el modelo global sea útil o no y analizaremos  sus aportaciones desde la perspectiva de la neurociencia.
       Por otra parte, a  lo largo de la historia,  vemos numerosos modelos teóricos han intentado explicar cómo aprendemos desde distintos puntos de vista y atendiendo a diferentes factores, tales como elementos biológicos, sociales, culturales, emocionales, etc. Cada modelo hace unas aportaciones diferentes y,  en numerosos casos,  alejadas del modelo anterior; sin embargo, si en lugar de analizarlos como modelos excluyentes lo hacemos desde una perspectiva global, vemos que muchas de ellas pueden tener hoy en día un gran valor educativo. Por ello, nos planteamos la utilidad de usar aspectos concretos de las diferentes teorías, independientemente de que el modelo global nos resulte  útil o no y analizar sus aportaciones desde la perspectiva de la neurociencia
Con la intención de proporcionar al profesorado un material con un enfoque práctico en el aula. Este acercamiento está basado en la experiencia directa en el aula y parte del hecho de que no tenemos que ser especialistas en psicología o en neuropsicología, aunque sí necesitamos un mayor conocimiento sobre el cerebro que nos permita una mayor eficacia en el aula para detectar y tratar de forma eficaz a cada alumno en sus necesidades específicas y en caso necesario, poder colaborar con el especialista de forma eficaz.

Planteamos una neuroeducación del profesorado,  basada,  no solo,  en sólidos fundamentos teóricos,  sino en la aplicación real en el aula, abordando de forma práctica los problemas que se nos plantean día a día en  nuestras aulas.

El resultado es una propuesta alejada de  tecnicismos no útiles para el docente, desde la perspectiva de la práctica real en el aula, donde recogemos de forma sencilla y clara las aportaciones que desde la pedagogía, la neurociencia y la psicología clínica usamos en nuestro quehacer diario como profesores, partiendo del convencimiento de que se puede enseñar de otra manera si unimos neurociencia y educación, porque enseñar implica poder atender a las diferencias individuales en cada momento.





20 cortometrajes para educar en valores

20 cortometrajes para educar en valores
El cine ha llevado a la gran pantalla muchas películas en las que se tratan temas relacionados con el mundo de la educación. Continuamos ampliado esta entrada con vuestras propuestas hasta alcanzar los 20 cortometrajes para educar en valores. Con ellos, el alumnado reflexionará sobre la amistad, la solidaridad, el trabajo en equipo, el respeto a las personas…